La campaña de la Renta puede dar un susto a cualquier ahorrador: no tributas por lo que guardas en el banco, sino por lo que rinde. Intereses de cuentas remuneradas, dividendos de acciones o plusvalías de inversiones se integran en la base imponible del ahorro y pagan impuestos. En esta guía definitiva analizamos cómo se gravan tus ahorros en 2026 (en España y, por comparación, algo de EEUU) para que planifiques tu fiscalidad y maximices tu rentabilidad. Veremos los tramos impositivos vigentes, cómo funcionan las cuentas y depósitos, la diferencia entre ganancias por venta y dividendos, y cómo usar las pérdidas para pagar menos impuestos.
¿Cómo tributan tus ahorros en 2026?
La base imponible del ahorro incluye los rendimientos de capital mobiliario (intereses, dividendos, etc.) y las ganancias patrimoniales (plusvalías por vender acciones, fondos o criptomonedas). Estos ingresos se gravan a tipos fijos y progresivos, distintos de la base general (salarios, que van del 9,5% al 24,5% estatal). Para 2026 los tramos de la base del ahorro en España son:
- De 0 a 6.000 €: 19%.
- De 6.000,01 a 50.000 €: 21%.
- De 50.000,01 a 200.000 €: 23%.
- De 200.000,01 a 300.000 €: 27%.
- Más de 300.000 €: 30%.
Estos porcentajes se aplican de forma escalonada: por ejemplo, si ganas 40.000 € en total de inversiones, pagarás el 19% por los primeros 6.000 y el 21% por los siguientes 34.000. Cabe destacar que el tramo superior ha subido del 28% al 30% para 2026, un cambio significativo en la tributación de grandes rentas de ahorro. En comparación, en EE. UU. las ganancias a largo plazo tributan al 0%, 15% o 20% según el nivel de ingresos (con un recargo adicional del 3,8% para rentas muy altas), y los dividendos calificados siguen tasas similares. En España no hay distinción de plazo: todas las plusvalías y dividendos van a estos tramos fijos.
Novedades fiscales
Cuentas remuneradas y depósitos
Tener dinero en el banco no se grava; sólo se tributa por los intereses que produzca. En la práctica, los depósitos bancarios y las cuentas de ahorro remuneradas generan rendimientos del capital mobiliario integrados en la base del ahorro. En España, los bancos retienen automáticamente el 19% de esos intereses como pago a cuenta del IRPF. Por ejemplo, Revolut aplica esta retención del 19% antes de abonarte el interés. En cambio, hasta 2025 Trade Republic operaba desde Alemania y no practicaba retención; era el propio cliente quien debía declarar esos intereses extranjeros. Tras activar el IBAN español, Trade Republic ya aplica retenciones y notifica los datos a Hacienda.
Además, Modelo 720: si tienes ahorros o inversiones en el extranjero que, en conjunto, superan los 50.000 €, debes presentarlos mediante el Modelo 720 (plazo enero-marzo). Esto incluye cuentas remuneradas, depósitos, acciones o criptos alojadas fuera de España. No cumplir con el 720 puede acarrear sanciones graves, por lo que conviene declarar estos activos informativos aunque no generen renta.
Acciones, Dividendos y Criptomonedas

En el IRPF español no importa si ganas con inversiones vendiendo o cobrando dividendos, ambos tributan en la base del ahorro. Los dividendos se consideran “rendimientos del capital mobiliario”: al cobrarlos te aplican una retención inicial del 19% (a cuenta del IRPF) y luego ajustas con los tramos del ahorro. Las plusvalías surgen al vender un activo (acciones, fondos, ETFs o criptos) por más de lo que costó; se calculan como diferencia de precio. Ambas se suman y tributan con los porcentajes antes vistos. Por ejemplo, si vendes acciones con una ganancia neta de 10.000 €, tributarás al 19% por 6.000 € y al 21% por los 4.000 € restantes.
Las criptomonedas funcionan igual que otros activos: su compraventa produce ganancias o pérdidas patrimoniales que se declaran en el IRPF. Por ejemplo, vender Bitcoin con beneficio se considera plusvalía y tributa como en cualquier acción. Otras operaciones como el staking (recompensas por mantener criptos) se consideran rendimientos del capital mobiliario en la base del ahorro. En definitiva, cualquier bitcoin o ether que vendas o permutes por otro activo genera un hecho imponible en la renta. (Cabe añadir que, desde 2026, Hacienda exige el modelo 721 para crypto en el extranjero si superan 50.000 €, similar al 720 tradicional).
Tipos de renta
Diferencias con EE. UU.
En Estados Unidos la fiscalidad difiere: las plusvalías a largo plazo pagan el 0%, 15% o 20% según ingresos, y los dividendos ‘calificados’ siguen esa misma escala. Las plusvalías a corto plazo (activos vendidos en <1 año) tributan como renta ordinaria (hasta 37%). Los inversores internacionales deben además considerar tratados fiscales y posibles retenciones source (por ejemplo, EE. UU. retiene del 0% al 30% en dividendos a no residentes, con opción a crédito). En España no hay “largo plazo” especial para el ahorro, sólo los tramos mencionados.
El truco legal: compensar pérdidas con ganancias

Para pagar menos impuestos tienes a tu favor la compensación de pérdidas y ganancias patrimoniales. La regla es sencilla: las minusvalías de un año restan de las plusvalías del mismo año, y solo tributas por la ganancia neta. Por ejemplo, si pierdes 500 € vendiendo acciones pero ganas 2.000 € en otras, tributarás solo por 1.500 € (2.000–500). Además:
- Las pérdidas patrimoniales se compensan primero con otras ganancias patrimoniales del mismo ejercicio.
- Si el resultado aún es negativo, puedes rebajar hasta el 25% de ese saldo negativo con rendimientos del capital mobiliario (dividendos, intereses) positivos.
- El remanente de pérdida no usado puede arrastrarse hasta cuatro años siguientes.
Así, si un año solo tienes minusvalías, las usarás contra plusvalías futuras o contra un cuarto de tus futuros dividendos. Este “harvesting” legal amortigua el golpe fiscal de una mala inversión y evita tributar por ganancias ficticias.
Más sobre el truco
Conclusión
Una planificación fiscal adecuada es clave para que Hacienda no se lleve una parte desproporcionada de tus ahorros. Revisar la estructura de tu cartera, elegir el tipo de cuenta o fondo según su tratamiento fiscal, y aprovechar deducciones (vivienda, planes de pensiones, etc.) son estrategias que maximizan la rentabilidad neta. Conocer cómo funcionan los tramos del ahorro, cuándo usar el modelo 720/721 y cómo compensar pérdidas con ganancias te permitirá optimizar tus inversiones. En definitiva, entender tu factura fiscal es imprescindible para que tus ahorros crezcan, ¡no desaparezcan en impuestos!
De nada sirve optimizar tu factura fiscal y buscar la mejor rentabilidad si, por otro lado, tu banco tradicional te está cobrando hasta 240€ al año en gastos de mantenimiento. Hacienda se lleva una parte por ley, pero las comisiones bancarias son un coste que puedes evitar hoy mismo. Si quieres blindar tus ahorros al 100%, te recomiendo leer mi análisis sobre cómo reclamar comisiones bancarias abusivas y elegir los mejores neobancos para dejar de perder dinero por partida doble.

